
Hoy hacía un sol radiante, parece que eso alegra a cualquiera. Te levantas, y un rayo de sol se cuela entre las cortinas iluminando las sábanas. La primavera está llegando, y todo está llenandose de margaritas, mi flor favorita. Cuando era pequeña hacía ramos de margaritas para dárselos a mi madre, o a cualquier persona que me encontrara en el camino. Nunca me gustó arrancarle los pétalos. El "me quiere, no me quiere" se sabría mirándole a los ojos. Hoy volví a cojer una. Me hubiera gustado dar la vuelta y encontrarte ahí, riñéndome por coger una planta. Riñéndome de broma. De todas formas, estabas a mi lado. Siempre estás. Eres una esperanza, la persona con que me gustaría estar a lo largo de todo un día. El sueño más imposible de toda mi vida, el más especial. La única persona con quien saldría cada mañana a ver el sol sonriente, la persona con quien me acostaría dispuesta a jugar a juegos prohibidos, o permitidos sólo para nosotros dos. Eres cada una de mis carcajadas, saber calcal el botón de la risa cada dos segundos, cuando no lo encuentro ni yo. Aunque quiera dejar de soñar es demasiado tarde. Seguiré buscándote al final del camino, al final del día, cuando una cancion me lleve a ti y una lagrima salga corriendo despavorida. Te dedicaré las canciones que hablan de nosotros, las que no y todas las palabras que salgan de mi corazón. Y puede que no haya futuro, quizá nunca vuelve a ver esos labios, ni me despierte tu voz susrrando, nadie sabe que pasará. Solo estoy segura de una cosa, te quiero. Y sigo creyendo en los finales de cuento felices.
Solo que esta vez las cosas cambian, solo que esta vez fui yo la que me fui, solo que esta vez.. no sabemos que nos depara el "destino". Solo que esta vez soy yo la que tiene dudas. Solo que sinceramente no sé qué hacer. Espero que no me haya equivocado. Espero volver a verte pronto.
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