viernes, 1 de mayo de 2009

Yo..


La película que nunca he querido ver aparece de pronto. Tras varios años de absentismo de mi propio mundo abro los ojos. Dosis de realidad demasiado grandes. La asimilación de su totalidad en mi se me hace complicada en minutos, horas, dias. Dolor de cabeza. Los espirales en los que giramos continuamente cada vez se tornan más absurdos, surrealistas, incoherentes. El resplandor que antes creia ver y sentir como si yo misma estuviera repleta de esa luz queda reducido a la nada. Simples cenizas renuevan mi interior y aunque ahora me siento más llena, más completa, a la vez mi cuerpo liberta cierto desconcierto. Una inseguridad y un miedo con otras definiciones a las conocidas. Como si de una caricatura hablaramos mi rostro se vuelve cada vez mas deforme ante todo lo que me rodea, ante ti, ante él, ante el todo en general. y me revuelve las tripas. La presión es indescriptible pero pronto pasará. Al menos eso es lo que una se dice a si misma. Cuentas hasta 100 y la habitacion da vueltas. La musicalidad de aquellas canciones parecen borrosas y como por arte de magia aparencen y estallan en tu cabeza. El huracán de pensamientos con bruscos empujones te arrastra a un mundo caótico. Ya nada tiene demasiado sentido. Y como dijo Marx un dia.. "todo es mentira".

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No se que decir...

Muy frio, pude sentir tristeza al leerlo, pronto todo pasara...y se hara de dia.

Sandra Gutiérrez Alvez dijo...

una película,ojalá sea sólo una película en tu mente. En una etapa de mi vida creí sentirme así más d euna vez. pero llegó el día y la luz no dejar de brillar, y qué bien se siente el calor del sol, es tibia y acaricia suave.
sea como sea trasmites bien lo que recibes.
bueno!
te dejo mis saludos .
volveré.

Isidro R. Ayestarán dijo...

Lanzarme a buscarte...
Y al hallarte, perdernos de nuevo. Pero esta vez, perdernos juntos.
Tus palabras me han hecho recordar este viejo poema mío.
Emociones encontradas, quimeras soñadas no tan distantes en el atlas de la vida... y todas, tan cercanas en el alma de los poetas nocturnos que sentimos y padecemos el cruel tormento de los sueños que tardan en hacerse realidad.

Como siempre, un placer leerte.