
Un silencio muerto, una lágrima sin sentimiento
Mis pensamientos desposeídos de valor
Del valor de sentir lo que no tengo en mente
Lo que a golpes de corriente se pierde
La tristeza de la triste princesa andante,
De la simple niña o del cansado amor
De la palabra cruel que pone un punto al final de la línea
De cada palabra, gesto y signo de un final,
De un adiós, de una despedida
De que mis mejillas se empapen de la más satírica ironía
De que mis lágrimas caigan silenciosas para romper en el suelo
Como truenos en la tormenta,
Como versos sin pretexto
Como una canción sin compás ni tempo
Y al final quedaré sola
Sentada en la nada del adiós
Pues nada es eterno, nada es infinito
Quizás la teoría plasme mil ideas infinitas
Con cientos de posibilidades inciertas
Pero la vida es algo más triste, algo más que teoría
Que al final siempre encuentras un final
Con un adiós como condimento.
Mis pensamientos desposeídos de valor
Del valor de sentir lo que no tengo en mente
Lo que a golpes de corriente se pierde
La tristeza de la triste princesa andante,
De la simple niña o del cansado amor
De la palabra cruel que pone un punto al final de la línea
De cada palabra, gesto y signo de un final,
De un adiós, de una despedida
De que mis mejillas se empapen de la más satírica ironía
De que mis lágrimas caigan silenciosas para romper en el suelo
Como truenos en la tormenta,
Como versos sin pretexto
Como una canción sin compás ni tempo
Y al final quedaré sola
Sentada en la nada del adiós
Pues nada es eterno, nada es infinito
Quizás la teoría plasme mil ideas infinitas
Con cientos de posibilidades inciertas
Pero la vida es algo más triste, algo más que teoría
Que al final siempre encuentras un final
Con un adiós como condimento.
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