
Me cuesta masticar la rabia, meditar y sacar de dentro toda la angustia y la agresividad acumulada. Soy tan impulsiva que en lugar de gritar lo vomito, solo en letras que jamás podréis entender, vosotros no. Es jodidamente duro salir y ver que el paraíso está en ninguna parte y que esto es el peor intento de construirlo que pudimos hacer. Y yo no tengo tinta para más folios prefiero invertirlo en gilipolleces que siempre me dejan así, rota. Pero no hablábamos de eso. No me entendéis, ni me entendisteis ni lo haréis nunca, porque yo no soy como tú, ni como él, ni si quiera soy como quisiera ser. Pero soy alguien íntegra, no trafico con lo que pienso aunque sea bueno, no me vendo por nada, y sobretodo doy, doy, doy sin esperar absolutamente nada a cambio. Porque esa es la gran diferencia entre tú y yo, no espero nada de nadie, porque el simple hecho de dar amor, de dar cariño, de entregarme por completo por algo en lo que creo me llena lo suficiente. Por eso no tengo conflictos con los demás y resuelvo los que tengo conmigo misma, porque no me da miedo encontrarme, ni perderme, ni darle tantas vueltas a las cosas. Estoy cansada de la verborrea cínica, de la frivolidad exagerada, del sentimiento de inferioridad que hace que haya que atacar continuamente al prójimo para sentirse una más realizado consigo mismo, de que desconocidos me pidan explicaciones que no le doy ni a la gente que más admiro, de haber conseguido más y mejor por mi misma y por la suerte acumulada de lo que vuestros esfuerzos han hecho por vosotros, y por tanto, estoy agotada de esa envidia que me acabará resultando horriblemente divertida.
Que le den a la autocompasión y que le den al mundo..!
¿Quieres jugar? pues vamos a jugar! y después no vengas a quejarte..
Si te caes te levantas porque esto no ha terminado, no hasta que yo lo diga..
Me callo, porque es mas cómodo engañarse..
No hay comentarios:
Publicar un comentario