sábado, 23 de junio de 2012

No levanté la cabeza cuando me dijo adiós, no tuve fuerzas de volver a verla. Me sentí demasiado débil como para hacer el esfuerzo de volver a ver esa cara... Me quedé sentada en aquel banco de aquella calle que ni siquiera conocía. No importaba. Sentía el frío recorrer todos los poros de mi piel... No quise secarme las lágrimas que recorrían mi rostro, no pensé en quien pudiera verme. Todos los recuerdos inundaban mi mente. Un sollozo, es lo único que pudo salir de mis labios. Sentía que todas las palabras que tenía dentro me quemaban, me ardían y por un impulso de gritar levante la cabeza. No pude pronunciar ni una palabra... Conseguí levantarme de aquel frío banco. Un dolor profundo volvió a golpear mi corazón. Una vez más las lágrimas recorrían mis mejillas.. Una vez mas volvía a recordarlo todo, sus ultimas palabras. ¿Volvería a por mi? Hice un esfuerzo por dejar de hacerme daño a mi misma y decidí caminar. No sabia dónde. El viento de la tarde me hacia estremecer, pero al menos pude darme cuenta de que seguía viva. Que, a pesar de todo, por fuera seguía intacta.

Es increíble como una persona que al principio era una extraña, se convierte en tu mundo..

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