
Y asi, un dia, de repente, me dí cuenta de todo. Enterré recuerdos bajo tierra para siempre, no señale el lugar por si algun dia queria volver, no encontrarlo. Me paré a pensar en todas mis pequeñas acciones, en mi manera de hablar, repasé cada paso que habia dado en el mundo. Descubri aciertos y fallos, buenas y malas palabras, pero una buena intención debajo de todo. El sol no quema porque quiere, sino porque es asi. Y si llueve, es debido al vapor de agua, no porque el cielo quiera que las personas saquen el paraguas. LLegados a este punto, tras analizar todo, acerté en decirme a mi misma: Si yo creia que todo estaba bien, y lo creia de corazon, lo que haya pasada por el camino son cosas que irremediablemente iban a pasar.
Y despues de pensarlo mucho, deseché cada una de las palabras que no correspondian con la realidad. Iban a crecer en mi misma. De nada sirven palabras vacias, maneras de darle la vuelta al mundo sin moverse del sitio. Nada..
Y ahora.. parada frente al mundo sonrio, quiero parar el tiempo cuando dos puntos suspensivos se toquen las manos. Cuando no haga falta mundo para recorrerlo entero.. y me asusto mirando hacia delante, pero mas mirando hacia atras.
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