lunes, 12 de abril de 2010


Siempre me he considerado un laberinto con puertas en sus paredes. Al elegir una de las puertas, si te equivocabas era como volver al principio y seguir adelante era encontrarte el camino mas dificil. Mi mundo siempre han sido incognitas y preguntas sin resolver hechas para esconder a un "yo" que ya creia totalmente perdido y del que antes solo quedaban "rafagas" de el.

¿Porque siempre lo mas preciado para nosotros es lo que mas escondemos a la gente?

1 comentario:

Irene. dijo...

Lo escondemos por miedo a que no les parezca tan valioso a los demás.