domingo, 4 de abril de 2010


Y qué si soy de papel y me arrugo y me rompo. Y qué, si soy de mantequilla y qué si me derrito, y qué. Que soy de papel cartón, que soy de papel pinocho, que me deshago y algunas cosas me deben de doler más o calarme más hondo. Porque el papel no tiene la fuerza suficiente para plantarse y salir corriendo. Porque nunca es para tanto y de todo se aprende y hay que tener paciencia y bla bla bla bla. Piedra, papel, tijera. El papel no envuelve a la piedra, el papel es débil porque se moja, se rasga, se hace una bola y hasta se puede comer. Pero es que el papel a veces preferiría hacerse un rollo y colarse por los desagües antes que decir que lo están matando poco a poco..

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