
Ella o él se hubieran podido llamar Sofía, Raúl, Jorge, Paula… Pero no pudo ser. A las pocas semanas de vida en el seno materno entró la muerte en forma de puñal. Él o ella gatearon por las paredes para no ser atrapados, pero una mano experta les cogió en sus redes y fueron a parar a un cubo de basura.
Desde que se legalizó el aborto, han muerto siete millones de Paula, María, Carlos… En España, cada cinco minutos se extingue un feto que el día de mañana hubiera sido un adulto como tú o como yo, con sus proyectos, ilusiones, frustraciones. Sin embargo se decidió cortar de raíz el fruto de una noche de pasión, de amor o de locura.
“En este momento no me viene bien, no tengo ayuda, no sabía las consecuencias, mis padres me matan, ¿qué voy a hacer yo con una criatura?...”, así hasta el infinito de motivos o excusas para que Jorge, Paula, Raúl no vengan a este valle de lágrimas llamado mundo.
Mucho se ha hablado si ese Raúl, Sofía o Manuel, en su primera fase son personillas o simplemente un conjunto de células en pleno desarrollo e evolución… Lo que sé es que son seres vivos dentro de un cuerpo de mujer como cualquiera de los que estamos leyendo con ojos escandalizados estas palabras; sin embargo los hechos parece ser que no ofenden.
2 comentarios:
Si tienes razón... ya hice yo mención al tema del aborto en un texto mío. Ya se sabe que las leyes hoy en dia las hace cualquiera menos alguien con cabeza... los mismos que follan sin condón xD luego asume las consecuencias de tus actos, que al fin y al cabo, es tu hijo.
Pero en fin... el mundo va de mal en peor, tampoco se si a esos fetos les interesaría conocer este mundo de mierda en el que vivimos. Alomejor al otro lado hay algo mejor...
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