domingo, 15 de agosto de 2010


El rencor es amor no correspondido. Mentiras y cintas de video de un miércoles cualquiera en un lugar monótono que sabe a café y marihuana. Donde nunca una encontrará champagne ni vino ni rosas ni historias irreales, sino lodo cantante y sonante. Droga dura para el alma, mierda para el estómago, veneno para la piel. El tiroteo de las palabras que borboteamos, dónde siempre equivocamos las preguntas y nos quedamos con respuestas que no nos dicen nada, que no significan nada, que sólo satisfacen a las manos y nunca al corazón.
Antídoto para un virus que no se ha multiplicado por exceso de inseguridad. Haber desperdiciado un día mediocre, con un escenario mediocre. Y todo para acabar considerando que todo ha sido una victoria, que nacía de un error.
Pero los necios no somos nosotros, es este jodido amor que nos ofrece la última mano de pintura para acabar dándonos sepultura.



Porque todo lo que ocurre una vez es como si nunca hubiese pasado..

No hay comentarios: